Alicante, un presupuesto opaco, confuso, insolidario e ineficaz (*)

Ayuntamiento de Alicante

Siempre se ha dicho que el presupuesto municipal es el instrumento fundamental en el que un Ayuntamiento refleja su plan de actuación anual. Es el documento de planificación económica en el que se tendrían que ver reflejadas las necesidades y demandas ciudadanas. Pues bien, nuevamente el equipo de gobierno del PP, que encabeza la alcaldesa Castedo, ha dejado pasar esta oportunidad y plantea con carácter de urgencia en el pleno de este jueves 28 de febrero un presupuesto municipal para el año 2013 que recoge mínimamente las necesidades de los ciudadanos y sus demandas.
De un análisis de la información disponible, podemos calificar el presupuesto de 2013 como:
Opaco en relación a la información y participación. Respecto al nivel de participación ciudadana en su elaboración hay que indicar que, si bien existe un procedimiento establecido reglamentariamente, la disponibilidad de información es clave y, como suele ser habitual en este gobierno municipal, la disponibilidad de información de forma pública resulta insuficiente.
-No se ha podido consultar la memoria del presupuesto, documento donde, según la legislación vigente, se deben de recoger los objetivos del presupuesto y su trayectoria en años anteriores, identificándose indicadores que permitan evaluar el contenido de los presupuestos.
-Un instrumento imprescindible para valorar los presupuestos es conocer las liquidaciones presupuestarias de años anteriores, documento que nos indica lo realmente ingresado y gastado durante el año, ya que los presupuestos, fruto de sus continuas modificaciones a lo largo del año, al final carecen de credibilidad. En nuestro Ayuntamiento, las liquidaciones de presupuestos son secreto de Estado.
-La información disponible no incluye los presupuestos de los organismos autónomos, patronatos, etcétera, sólo recogen las transferencias que realiza el Ayuntamiento como Administración matriz, pero no existen los presupuestos desglosados de cada una de estas entidades, situación que impide una visión global.
Por tanto la carencia de esta mínima e imprescindible información es lo que nos lleva a clasificar estos presupuestos de opacos y nos avoca a que la participación simplemente sea posible a través de planteamientos de cuestiones puntuales y hace inviable poder hacer planteamientos globales.
Confuso respecto a los ingresos. Llama la atención la estimación realizada sobre diversos capítulos:
-Capítulo III. Tasas, precios públicos y otros ingresos: respecto al presupuesto del año 2012 (que no la liquidación) este capítulo se incrementa en más de 6.000.000 ?, pasa de 35.200.000 ? a 41.298.000?, es decir un 17,3% de aumento. Esta cifra necesita una explicación: ¿significa que se va a incrementar la fiscalidad respecto a estos conceptos? o ¿es simplemente una mera operación de “cuadre presupuestario”? Por otra parte, dentro de este mismo capítulo aparece una previsión de ingresos procedentes de la tasa de telefonía móvil, cuando es conocido que la citada tasa ha sido declarada ilegal e incluso existe la posibilidad que haya que retornar a las operadoras cantidades ya cobradas, como así ha sido reconocido en declaraciones recientes del concejal de Hacienda.
-Capítulo IV. Transferencias corrientes, en este concepto se incluyen los ingresos procedentes de otras administraciones, fundamentalmente de la Administración del Estado, que recoge la participación de los ayuntamientos en los tributos del Estado. La previsión que se realiza en el presupuesto se incrementa en un 20,80% pasando de 54.917.000 ? a 66.343.000 ?; esta cifra también merece una explicación clara para tener credibilidad ya que es difícil de aceptar que en un contexto nacional de reducción de las Trasferencias del Estado a las corporaciones locales, en el Ayuntamiento de Alicante se incremente en más de un 20%.
A esta situación confusa de las estimaciones de ingresos se le une la falta de una definición de política clara respecto a los ingresos, en especial de los tributos propios, mediante su optimización a través de planes de inspección/omisiones catastrales y en su caso, de actualizaciones de valores y tipos catastrales, así como de las transferencias procedentes de otras administraciones públicas, como la Generalitat Valenciana, donde se echa en falta un carácter más reivindicativo.
Continuista respecto a los gastos. Es difícil hacer una valoración sin conocer los presupuestos de los diferentes organismos, patronatos, etcétera, como ya se ha dicho, ya que todos ellos son entes de Gestión de gasto fundamentalmente, pues los ingresos son muy escasos. No obstante, sin entrar en el contenido de las diferentes partidas y centrándonos en las grandes cifras comparadas éstas con ejercicios anteriores, se pueden sacar algunas conclusiones:
Nivel de inversión inexistente. El gasto público local sin duda es un motor de la actividad económica del municipio y en especial sus partidas inversoras. En el presupuesto de 2013 el gasto destinado a inversiones es casi inexistente: se destinan 7.106.000 ?, que significa un 2,89% del total del presupuesto resultando 21,25 ? por habitante, que en términos comparativos con la media nacional es irrisoria, ya que la cifra media en España se sitúa en +/- 250 ? por habitante.
La inversión se centra en gastos plurianuales ya comprometidos en ejercicios anteriores (parque de Policía Local y Bomberos) y la remodelación de la plaza Séneca. Según el gobierno municipal de la alcaldesa Castedo, la ciudad empieza y acaba con estas actuaciones inversoras.
Elevado nivel de endeudamiento. El nivel de endeudamiento, a falta de otros indicadores, lo podemos analizar a través de:
-La carga financiera global, que viene expresada por la suma de las cantidades anuales de amortización de los préstamos (capítulo 9, pasivos financieros) y de los intereses (capítulo 3, gastos financieros) comparando la suma de estos con los ingresos corrientes (capítulo 1 al 5, de ingresos) cuya evolución es:
-La carga financiera por habitante, que expresa cuánto paga anualmente por habitante el Ayuntamiento de Alicante por los préstamos e intereses, que muestra la siguiente evolución:
La evolución interanual de estos dos indicadores identifican con claridad que la situación económica del Ayuntamiento de Alicante está empeorando cada año. El volumen total de la deuda existente y el nivel de endeudamiento son datos imprescindibles para juzgar la salud económica de una Administración Pública y su capacidad de futuro.
Insolidarios e insensibles respecto a su contenido:
-Son insolidarios ante la agravación de la situación de pobreza y exclusión social que muchos alicantinos están viviendo, al no recoger ninguna línea de actuación nueva para paliar esta situación. Son igualmente insolidarios al desaparecer la partida de cooperación internacional, retrocediendo en el objetivo del 0,7%, mientras se mantiene un excesivo número de asesores no funcionarios.
-Son insensibles ante problemas como los desahucios, siendo incapaz el gobierno municipal de diseñar una mínima política de vivienda mediante la activación del mercado de alquiler del numeroso parque inmobiliario existente en la ciudad, pese a contar con un instrumento de gestión como el Patronato Municipal de la Vivienda, cuyos objetivos siguen siendo recortados.
Son un freno económico al plantear una política de gastos centrada en el gasto corriente, convirtiéndose en un instrumento inmovilista, en el que los únicos “brotes verdes” se aprecian en la Agencia local de Desarrollo Económico y Social, para la que se prevé destinar 1,84 millones, el 0,72% del presupuesto municipal, unos 150.000 ? más que en el año 2012 pero 600.000 ? menos que la cifra existente en el año 2011. Es una aportación claramente insuficiente para diseñar políticas eficaces ante la realidad de los cerca de 50.000 parados existentes actualmente en la ciudad.

Por tanto, el balance no puede ser más negativo: el presupuesto es irreal por sus estimaciones de ingresos, y antisociales al no recoger líneas claras y contundentes que contrarresten la situación de pobreza y exclusión social que afecta a muchos ciudadanos. Tampoco apuestan por el crecimiento económico en la ciudad mediante medidas de inversión pública.

Esta situación evidencia que el gobierno municipal, que encabeza la señora Castedo, ha renunciado a liderar la ciudad, y que se limita a administrar los gastos corrientes como si se tratase de una comunidad de propietarios. La alcaldesa Castedo ha desaprovechado otra oportunidad de ponerse al frente de la ciudad y de las necesidades más urgentes de sus vecinos.

(*) Este artículo fue publicado en el diario Información el día 28 de febrero de 2013 firmado por el presidente de la PIC, José María Perea, y  por los miembros de la CT  Isidoro Manteca,  Ismael Vicedo y  Francisco Candela

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Una Respuesta a Alicante, un presupuesto opaco, confuso, insolidario e ineficaz (*)

  1. Mª del mar dijo:

    Cada vez me cabreo más, estudio integración social y me dan a conocer todos los recursos que existen” o existian” Quiero ayudar y me encuentro con recortes, gente que duerme en la calle( por falta de trabajo como principal ingrediente en su vida y que como resultado a dado perder el techo en el que vivían) y a la que; después de 3 días máximo en el alberge les toca ir a dormir a un cajero.Personas que piensan que de la caridad no se vive, que lo que necesitan es producir para poder volver a donde les pertenece( a la sociedad). Pero que está pasando? cuántas firmas se necesitan para revocar ese presupuesto ? Donde está el gasto realmente importante? No creo que esté en mantener Alicante guapa, por que mi barrio es un basurero.
    Me parece Señores que ir en coche oficial distorsiona la realidad, si caminamos media hora y nos fijamos atentamente en las personas con las que nos cruzamos podemos ver que Alicante no es guapa, sino todo lo contrario. Sucia,triste,apagada y con falta de capacidad para tener a todos sus ciudadanos dentro de la sociedad.
    El gasto se debería hacer en lo social y de forma coherente,trabajo a cambio de remuneración, Formación con prácticas remuneradas que recaigan en los arreglos necesarios para la ciudad. Obligación de las empresas contratadas por el ayuntamiento a tener una plantilla mínima de personas en riesgo, si quieren conseguir la contratación. No tengo grandes ideales políticos y creo que la democrácia es necesaria pero no de esta forma,las personas deberiamos mantener la responsabilidad de cargo con coherencia, proponiendo medidas de mejora, no para los que ya están bien, sino para los que lo necesitan. Todos tenemos derecho a vivir decentemente y este presupuesto no es adecuado. Existen muchisimos más caminos y medidas que se pueden tomar. ¿CUANTAS FIRMAS
    SON NECESARIAS PARA REVOCAR ESE PRESUPUESTO?

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